Sábado, 01 Marzo 2014 00:00

Formación empresarial

¿Cuál es la mejor forma de elegir la mejor formación empresarial para el alumno?

 
Para elegir el curso profesional más adecuado para sus necesidades, el futuro alumno (empleado o en paro) debe tener en cuenta las recomendaciones siguientes de cara a la formación empresarial:
 
• Comprobar que el temario del curso está actualizado y acorde con los avances del sector
• Valorar qué apartados del programa cree que podrá aplicar en su trabajo, es decir, que se trate de una formación empresarial
• Determinar de qué manera podrá mejorar su curriculum
• Informarse sobre el profesorado que imparte el curso, es bueno pedir un breve extracto curricular de la persona que va dar el curso. Está claro que si un centro lo da está información es una opción muy arriesgada recibir esta formación empresarial.
• Elegir un curso que se imparta por profesionales en activo. Son los mejores para enseñar y transmitir lo que realmente ocurre en dicho sector y conocer la mejor formación empresarial que se necesita en el mercado laboral.
• Optar por un programa en el que se resuelvan casos prácticos.

 
Formación empresarial en el centro de trabajo. Trabajo y especialización en el mismo sitio

A veces, las empresas no invierten en la formación empresarial de los trabajadores porque creen que la formación es un gasto innecesario y que implica pérdida de horas laborables.
 
Sin embargo, se ha demostrado que a las empresas que apuestan por la formación empresarial se les devuelve con creces la inversión que han hecho.
 
Pagar un curso a un empleado puede enseñarle a ser más productivo. Esto es algo que repercutirá en su trabajo y beneficiará a la empresa, por lo tanto es importante apostar por la formación empresarial.
 
Los cursos de informática o de manejo de algún programa específico también sirven para aumentar la eficiencia e introducir nuevas herramientas en el día a día del trabajador, si el contable es además un buen experto es fiscalidad los resultados pueden ser mucho más eficaces. Los beneficios de la formación empresarial son muchos y se ven traducidos en aumentos de productividad y en mejorar la calidad del trabajo.
 
Algo que es importantísimo es que el plan de formación empresarial responda a un análisis de las necesidades formativas de la empresa:
 
- La formación empresarial puede suponer una gran motivación para el empleado. Los cursos le permiten hacen un paréntesis en su rutina laboral e ilusionarse por obtener nuevos conocimientos.
 
- La formación empresarial y las actividades formativas mejoran el rendimiento laboral y la calidad del trabajo.
 
- Facilitan la comunicación interna y la interacción dentro en el equipo.
 
- Afianzan los conocimientos previos y enseñan a manejar nuevas herramientas de trabajo de cara a la formación empresarial.
 
- Sirven para detectar carencias de formación empresarial y para poder cubrirlas.
 
- Permiten introducir los objetivos de la empresa dentro del plan de formación empresarial de los empleados.
 
Algunas empresas (afortunadamente, cada vez menos) no aprovechan las ventajas de los Fondos de Formación empresarial Continua Bonificada que el Estado pone a su disposición. Muchas veces esto ocurre por falta de información y otras por desinterés. Sea cual sea la razón, lo cierto es que a pesar de que los empresarios y trabajadores pagan más de 3.000 millones de euros al año para financiar la formación, estos fondos no son suficientemente aprovechados. Esto también ocurre con los autónomos.
 
Algunas veces, los cursos de formación empresarial continua no están muy valorados por los trabajadores. Según un reciente estudio publicado por Hays, cuatro de cada diez empleados no hacen nada para ampliar o mejorar su formación y sólo un tercio de ellos desea especializarse. Lo peor es que esta especialización que a veces se desdeña, es uno de los requisitos más solicitados en el mercado laboral y algo fundamental para ser competitivos.
 
Las empresas buscan candidatos que, además de tener estudios o una carrera universitaria, hayan completado su curriculum con algún curso, postgrado o curso que les haya permitido especializarse en un área concreta de formación empresarial, ya se contabilidad, fiscalidad, recursos humanos o marketing, que son las áreas más demandas actualmente.

 
La formación empresarial también es una buena herramienta para evitar la fuga de talentos.

 
Las empresas afirman que uno de sus principales temores es la fuga de talentos. Una solución a este problema es la formación empresarial. La formación hace que los trabajadores se sientan activos y valorados, y rompe la monotonía del trabajo.
 
Además de la flexibilidad de horarios, éste es uno de los recursos que más utilizan las empresas para motivar a los trabajadores. La formación empresarial para mejorar los conocimientos de informática, las clases de idiomas en grupo o los seminarios temáticos sirven además para crear un ambiente laboral agradable y para unir al grupo.
 
Sin embargo, una encuesta realizada por la firma Accountemps constató que sólo un 29 % de las empresas usa la formación como sistema para incentivar a los empleados y luchar contra la fuga de talentos.
 
De todas formas, las opciones son muy variadas. Hay empresas que contratan directamente a los profesores que acuden a las oficinas para dar las clases o facilitan a los trabajadores el acceso a un centro de formación empresarial. Pero lo que está ganando cada vez más adeptos es la formación online. Las organizaciones financian cursos y cursos a sus empleados, que pueden hacer a través de Internet, desde cualquier sitio y fuera del centro de trabajo.
 
La especialización constituye la mejor arma para crecer profesionalmente. La formación empresarial se centra en determinadas habilidades que son necesarias en multitud de profesiones, como los idiomas o la capacidad de dirección.
 
Estos cursos son una buena opción para personas que ya tienen un trabajo y quieren ascender u optar a un puesto con mayor sueldo y responsabilidad.
 
Sin embargo, según un estudio realizado por Monster, aproximadamente, el 85 % de los trabajadores quiere ascender, no sólo por el sueldo. El objetivo de muchos trabajadores es el reconocimiento profesional que supone ascender y la satisfacción de desenvolverse satisfactoriamente dentro de su área de trabajo. La formación empresarial de o gestión de equipos son algunos de los factores que ayudan al trabajador a crecer como profesional. En las sesiones de coaching, el trabajador puede aprender a marcarse objetivos y a saber qué habilidades se deben aprender para obtenerlos.
Publicado en Formacion online
Miércoles, 19 Febrero 2014 20:03

Formación continua | formación bonificada

La relevancia de la formación continua

 

La formación continua es la ampliación continua del conocimiento por motivos personales o profesionales. La formación continua, por supuesto, es fundamental para desarrollar una buena trayectoria profesional y ser competentes en el mundo laboral. En el contexto de la formación continua hay múltiples alternativas, como hacer un master profesional, inscribirnos en planes de formación bonificada para el empleo o hacer un curso de especialización sobre un tema determinado.

 

Hay ciertos factores que son muy importantes para cualquier profesional: conocer uno o varios idiomas, tener facilidad para hablar en público y saber trabajar en equipo. Estas habilidades elevan la valoración del curriculum vitae de cualquier persona todo ello se puede estructurar en planes de formación. En cualquier caso, con o sin trabajo, la formación continua o formación bonficada es algo que no se debe olvidar ni descuidar. En el caso de personas con empleo, estar al tanto de las novedades del sector profesional y recibir formación sobre las habilidades necesarias para el mismo permiten ascender profesionalmente. En caso de desempleo, estas habilidades te facilitarán el acceso al mismo.

 

La formación continua. Una ventaja para todos

 

Los planes de formación continua se basan en un aprendizaje permanente está destinada a personas que están trabajando y quieren seguir aprendiendo o mejorar sus conocimientos o a personas desempleadas que desean actualizar o incrementar sus conocimientos y aprovechar el tiempo del que disponen. En definitiva, son programas que tienen como objetivo mejorar la cualificación y competitividad de un trabajador o persona en edad laboral. La formación continua o los planes de formación son importantes para la sociedad, la demanda del mercado laboral, los procesos de selección y las necesidades de las empresas exigen que mantengamos un perfil profesional actualizado permanentemente. A través de la formación bonificada, las empresas disponen de un importe económico para que la formación salga a coste cero.

 

Un master profesional, un postgrado o un curso de especialización consiguen convertirnos en profesionales más competentes o aumentan nuestras posibilidades de encontrar trabajo, en el caso de que lo estemos buscando, todo ello bajo planes de formación continua.

 

La Fundación Tripartita para la Formación bonificada es uno de los principales agentes estatales encargados de promover la formación continua para el empleo. El presupuesto destinado a formación de ocupados en 2010 fue de 1.545,4 millones de euros, un 2,61% más que el año anterior. Sin embargo, a veces podemos preguntarnos ¿para qué sirve realmente la formación continua? La formación continua sirve para todos los ámbitos de la vida. No sólo es fundamental para el ámbito profesional, sino para la vida diaria. Las técnicas y herramientas aprendidas pueden aplicarse de muchas formas. Algunas de sus ventajas son:

 

- Aumentar el desarrollo y capacitación profesional

- Descubrir nuevas temáticas que pueden ser interesantes

- En personas desempleadas, la formación continua es un complemento excelente para el curriculum profesional. Gracias a ella pueden abrirse puertas de posibles ofertas de trabajo que antes no existían

- Hacer que el curriculum sea superior al de otros candidatos. Cuanto más especializada sea la formación, más valor tendrá el candidato para un seleccionador de personal.

- Mejorar la productividad, la gestión de tareas, los idiomas e incluso el manejo de programas informáticos necesarios para el trabajo diario. - Acreditar los conocimientos con certificados y títulos que corroboren tu formación.

 

Tipos de formación continua. Opciones para seguir aprendiendo

 

Los Cursos de desarrollo profesional son programas que enseñan a adquirir ciertas habilidades que pueden utilizarse en el trabajo. Algunas de éstas son: aprender técnicas de liderazgo, manejar equipos de trabajo, aprovechar el tiempo, dirigir proyectos, etc. Estos cursos de especialización pueden aplicarse a muchas áreas profesionales por lo tanto son una buena herramienta para la formación continua.

 

La actualización constante de conocimientos permite seguir los pasos de una sociedad totalmente interconectada y que no cesa de emitir información, la formación bonificada se estructura en planes de la Fundación Tripartita. Queremos dedicar un apartado especial a esta organización. Sus acciones se centran en cuatro ámbitos: formación de demanda, para empresas; formación de oferta, acciones destinadas a desempelados; formación de alternancia, que constituyen contratos para la formación y acciones de apoyo a la formación continua, una iniciativa de gestión estatal y autonómica.

 

La formación bonificada se enfocada a perfiles de trabajadores que tienen conocimientos avanzados sobre una materia y que buscan una especialización concreta.

 

 

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