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Libros contables

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A lo largo del proceso de planificación previo a la puesta en marcha de una nueva empresa no sólo deben contemplarse las obligaciones a las que los promotores deberán enfrentarse para su constitución, sino también las que van a surgir como consecuencia del inicio y desarrollo de la actividad.

 

Antes de que una empresa inicie su actividad debe tenerse en cuenta que hay una serie de obligaciones que ésta debe cumplir siempre, entre ellas están los libros contables. Algunas de estas obligaciones son las siguientes supone llevar libros de contabilidad de acuerdo con lo establecido por el Código de Comercio, cumplir los requisitos necesarios para la contratación del personal y para la relación laboral que se inicia a partir de ese momento, presentar las declaraciones de impuestos correspondientes, etc. Para comenzar en el mundo de la contabilidad tienes a tu disposición el curso contabilidad básica.

 

El Código de Comercio establece que todos los empresarios deberán llevar una contabilidad ordenada y adecuada a la actividad de su empresa, por lo que están obligados a confeccionar libros contables. Esta Contabilidad debe permitir seguir cronológicamente todas las operaciones de la empresa y la elaboración periódica de balances e inventarios para formar los libros de contabilidad.

 

Esta obligación legal da respuesta a una necesidad que se produce dentro de la misma empresa y cuyos principales protagonistas son los promotores.

 

Es decir, el empresario debe conocer los resultados que consigue la empresa y plasmarlo con libros contables, de dónde proceden estos resultados, el estado de deudas, la situación patrimonial, etc. Todo esto constituye una necesidad básica para el empresario y éste debe poner todos los medios a su alcance para satisfacerla con libros de contabilidad.

 

Para satisfacer esta necesidad de confeccionar libros de contabilidad se pone al servicio del empresario una serie de instrumentos que le permiten conocer y seguir con detalle la marcha de la empresa y los recursos que ésta genera para transcribirlos en los libros contables.

 

La contabilidad es, pues, una fuente de información muy importante sobre la situación económico-financiera de la empresa y sobre los principales hechos que se producen en ella. Por este motivo debe prestársele la atención adecuada para confeccionar los libros contables.

 

Muchos empresarios sólo consideran los libros de contabilidad como una fuente de gastos y complicaciones administrativas, sin tener en cuenta su enorme valor y utilidad.

 

Esto lleva a que determinadas personas adopten, sin ningún criterio, la forma de empresario individual que tiene menos obligaciones contables a la hora de confeccionar los libros contables. Esta visión debe ser superada, ya que aunque la contabilidad obliga a disponer de una cierta infraestructura (con el coste que esto supone), también es verdad que es un instrumento indispensable para saber lo que ocurre realmente en la empresa y poder adoptar decisiones que son fundamentales para la marcha de la misma, de ahí que los libros de contabilidad dan soporte a los documentos financieros más importantes de cualquier compañía.

 

Además de su importancia para los socios o promotores de la empresa, la información que proporciona los libros de contabilidad es importante para terceras personas. Estas personas (clientes, acreedores, instituciones financieras, posibles inversores o la propia Administración) pueden estar interesados, y de hecho deben estarlo, en conocer los resultados de la empresa.

 

Por ejemplo, a la hora de negociar la un crédito, la entidad financiera va a exigir información recogida en los libros contables sobre los estados contables de la empresa con el fin de conocer su situación patrimonial y si tiene capacidad de generar los recursos necesarios para hacer frente a la devolución del crédito solicitado.

 

Del mismo modo, la Administración puede pedir la información que aporta la contabilidad, para determinar el resultado económico de la empresa y fijar la contribución tributaria de ésta.

 

El interés de personas ajenas a la empresa en los datos que facilita los libros de contabilidad hace que la información contable deba presentarse de forma que pueda ser entendida por todos los interesados. Esto obliga a utilizar los criterios contables generalmente aceptados y las normas relacionadas con el contenido y la presentación de los informes contables o de los libros contables.

 

Siguiendo esta línea de pensamiento, el Código de Comercio establece las reglas que deberán seguirse para elaborar las cuentas anuales de la empresa y valorar las distintas partidas que figurarán en ellas para realizar los libros de contabilidad.

 

Los libros contables se basan en estas reglas siguientes:

 

• Se supondrá que la empresa continúa en funcionamiento.

• No se alterarán los criterios de valoración de un ejercicio a otro en la elaboración de los libros de contabilidad.

• Se seguirá el principio de prudencia valorativa. Este principio obliga a contabilizar sólo los beneficios obtenidos hasta la fecha de cierre del ejercicio. No obstante, se deberán tener en cuenta todos los riesgos que tienen origen en el ejercicio actual o en un ejercicio anterior, aunque sólo se conozcan los que existen entre la fecha de cierre de balance y la fecha en que este se formule, en cuyo caso se dará cumplida información en la memoria. Esto se hará sin perjuicio del reflejo que puedan originar en los otros documentos integrantes de las cuentas anuales que se nutren de los libros contables. Excepcionalmente, si los riesgos se conocieran en el periodo comprendido entre la formulación y la imagen fiel, las cuentas anuales deberán ser formuladas de nuevo. En cualquier caso, deberán tenerse en cuenta las amortizaciones y correcciones de valor por deterioro en el valor de los activos, tanto si el ejercicio se salda con beneficios como si acaba con pérdidas.

• Igualmente, se debe ser prudente en las estimaciones y valoraciones que deben realizarse en condiciones de incertidumbre  que son recogidas en los libros de contabilidad.

• Salvo las excepciones previstas reglamentariamente, no podrán compensarse las partidas del activo y del pasivo ni las de gastos e ingresos y se valorarán por separado los elementos integrantes de las cuentas anuales de los libros contables.

• A pesar de lo dispuesto en los artículos siguientes, los libros de contabilidad se fijan con el precio de adquisición o por el coste de producción. Los pasivos se contabilizarán por el valor de la contrapartida recibida a cambio de incurrir en la deuda más los intereses devengados pendientes de pago en libros contables. Las provisiones se contabilizarán por el valor actual de la mejor estimación del importe necesario para hacer frente a la obligación en la fecha de cierre del balance.

• Los libros de contabilidad recogen las operaciones de cada uno de los elementos incluidos en las cuentas anuales se contabilizarán cuando su valoración pueda ser efectuada con un adecuado grado de fiabilidad.

Los libros contables plasman las cuentas valoradas en la moneda de su entorno económico, sin perjuicio de su presentación en euros.

 

El 1 de enero de 2008 ha entrado en vigor el nuevo Plan General de Contabilidad, que sustituye al anterior que fue promulgado en el año 1990. Este cambio es considerable, ya que la base de partida en su elaboración han sido las NIC/NIIF, que tratan de buscar una convergencia de la normativa contable española y lograr una mayor armonización con las normas internacionales para homogeneizar los libros contables.

 

Los libros de contabilidad se basan en el Plan General Contable se estructura en cinco partes: 1.- Marco Conceptual 2.- Normas de Valoración 3.- Cuentas Anuales 4.- Definiciones y Relaciones Contables 5.- Cuadro de Cuentas

 

De estas cinco partes en las que se divide el Plan General de Contabilidad, sólo son obligatorios los tres primeros apartados.

 

La primera parte (Marco Conceptual) se compone de seis apartados para elaborar lis libros contables: 1.- Cuentas Anuales e Imagen Fiel 2.- Requisitos de la información a incluir en las Cuentas Anuales 3.- Principios Contables 4.- Elementos de las Cuentas Anuales 5.- Criterios de Registro o Reconocimiento Contable de los Elementos de las Cuentas Anuales 6.- Criterios de Valoración

 

La segunda parte (Normas de Valoración) es un conjunto de normas que desarrollan los principios contables y otras disposiciones contenidas en el Marco Conceptual de cualquier libro de contabilidad.

 

La tercera parte (Cuentas Anuales) se divide en tres grandes apartados: 1.- Normas de Elaboración de las Cuentas Anuales. 2.- Modelos Normales de Cuentas Anuales. 3.- Modelos Abreviados de Cuentas Anuales. (libros contables).

 

La cuarta parte (Cuadro de Cuentas) tiene una estructura dividida en grupos, subgrupos, cuentas y subcuentas (libros de contabilidad). Estos grupos son los siguientes:

 

1.- Financiación Básica 2.- Inmovilizado 3.- Existencias 4.- Acreedores y Deudores por operaciones Comerciales 5.- Cuentas Financieras 6.- Compras y Gastos 7.- Ventas e Ingresos 8.- Gastos Imputados a Patrimonio 9.- Ingresos Imputados a Patrimonio. Libros contables

 

Finalmente, la quinta parte (Definiciones y Relaciones Contables) se refiere al contenido de cada cuenta y a la serie de cargos y abonos más comunes en el movimiento de las mismas, que generan los asientos contables que se recogen en los libros de contabilidad.

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